Qué son los RAT

16-pestan%cc%83a-ratLa técnica de los Registros Akáshicos (RA) es una herramienta de altísima frecuencia vibratoria, que permite detectar los puntos o nudos de bloqueo que vivimos, así como dar respuesta a aquellas preguntas que necesitamos conocer.

Para avanzar debemos estar seriamente dispuestos a cambiar nuestra existencia, y comprometernos seriamente con nosotros mismo. El primer paso consiste en tomar conciencia de nuestra situación.

Desde mi punto de vista, una de las mejores maneras  de conocernos a nosotros mismos a  nivel del espíritu que somos, es revisar nuestros Archivos Akáshicos y conjugarlo con Terapia Transpersonal.

Durante una sesión de lectura, nuestro Yo Superior nos permite siempre el acceso a la información de nuestro “perfil”, a lo que nos define como almas, y a aquello que nos está bloqueando el paso en estos momentos. Principalmente siempre se puede obtener un caudal de información, en ocasiones avasallador, que luego hay que ordenar e integrar.

Tus creencias pueden removerse hasta sus más profundos cimientos. La forma en la que ves el mundo puede cambiar, todo lo que creías que era de una forma poco a poco resulta que es de otra. Tu forma de entender como funcionan las relaciones entre la gente, las religiones, lo que es importante para ti mismo, lo que creías que era sólido como una roca, todo puede darse la vuelta cuando hay una limpieza profunda de energías estancadas a nivel espiritual.

Cuando esto ocurre, es como si nos abrieran los ojos, como si nos dieran acceso a otro plano de visión más elevado desde el cual vemos las cosas de diferente manera. Nuevas revelaciones e intuiciones vienen y van, nuevas ideas reemplazan a las antiguas. Nuestro mundo se transforma y podemos sentirnos desorientados mientras esa transformación va teniendo lugar.

Los RA nos brindan la oportunidad de acortar terreno en el autodescubrimiento, y especialmente en las emociones y los pensamientos que nos rigen, y la terapia transpersonal permite aprender a dar ese paso atrás para colocarnos en el que observa esos pensamientos, esas emociones, para poder desidentificarnos de ellas y reconocernos en el Ser que Somos, no en el que piense y/o siente.

La terapia transpersonal y los registros akáshicos nos invitan a, como dice el axioma “Pedes in terra ad sidera visus”, “los pies en la tierra, la mirada en el cielo”,  trabajar aquí y ahora, en el presente que nos ha tocado vivir y con los elementos que tenemos a mano, dejando las frustraciones del pasado, y las fantasías del futuro. Y, justamente, lo que tenemos más a mano y con lo que debemos empezar es por nosotros mismos. Trabajar internamente y purificarnos a fin de despertar la conciencia, volvernos más conscientes. ¿Pero, conscientes de qué? Primeramente, la conciencia implica comprensión, esto es, una comprensión íntima de quiénes somos, adónde vamos, cuál es nuestra naturaleza y cuál es nuestra misión en esta vida. Siendo así, un individuo consciente está “despierto”, pues comprende la realidad de su naturaleza divina, su unión con los demás seres y su propósito en la vida. En síntesis: el ser humano consciente se conoce a sí mismo.

Es absolutamente cierto que si bien las lecturas y los cursos, talleres etc., pueden “abrirnos los ojos”, es imposible alcanzar la iluminación o despertar la conciencia simplemente asimilando información. Es por eso, que resulta indispensable actuar según lo aprendido a través de la acción, el autoconocimiento y el servicio.

Una de las grandes oportunidades de la Terapia Transpersonal y de los RA es aprender a dejar de utilizar la mente como única guía en el camino y comenzar a usar las emociones.

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