Meditaciones

14 Pestaña meditaciónLa Meditación es una técnica maravillosa para aprender a conocer quienes Realmente Somos. Es además una potentísima fuente de equilibrio, relajación y conexión con nuestro Ser Superior.

Meditar no es realmente difícil, hay muchas maneras de hacerlo, y el objetivo final es siempre el de la conexión con el Observador, con el Testigo, con el Ser Superior.  Pero el propio hecho de caminar hacia ello es la mayor Experiencia.

Meditar no requiere dejar la mente en blanco, si no hacerte consciente de cómo está tu mente, tu cuerpo, tus emociones y todo lo que te afecta en el preciso momento en el que estás haciéndolo.  Meditar significa estar Presente en lo que haces.

La meditación es un largo camino de aprendizaje, en el que se puede llegar a estar horas. Sin embargo, la propuesta que yo te hago, es la de comenzar a incorporarla de manera cotidiana, sencilla, cómoda, sin presiones, para que vayas sintiendo sus beneficios en tu vida diaria y poco a poco vayas comprometiéndote con su práctica y puedas ir ampliando el sendero según tus necesidades.

En realidad, meditar requiere de muy poco. Un poco de tiempo diario, lo ideal es entre unos 20-30 minutos, pero mejor 5 minutos que nada. Un espacio en el que no vayas a ser molestado o interrumpido, pero como verás, también se puede realizar en pleno bullicio….si nos centramos en una meditación silenciosa, necesitarás estar cómodo, para moverte lo menos posible, un banco de meditación, un zafú, varios cojines, una silla, una mantita para mantener la temperatura corporal y un dispositivo que te avise de la hora de finalización.

Sentarse, comenzar a ser consciente de la respiración, de los pensamientos, de cómo te encuentras en ese momento. Plena atención a lo que ocurre y te ocurre es el inicio en la meditación.

Después tenemos el mindfulness, o atención plena, que se refiere al estar consciente de lo que piensas, dices, sientes, experimentas en cada momento del día. Es una meditación cotidiana. Si me lavo las manos, soy consciente del jabón, de su textura, de la espuma en contacto con mi piel, del agua tibia…., simplemente nos ayuda a conocernos mejor, a tener más recursos ante las situaciones que nos superan en ocasiones…a afrontar de una manera más consciente la vida cotidiana… Sus beneficios son innumerables. También podemos realizar “caminatas conscientes”, en las que meditamos mientras caminamos, bien sea en la naturaleza, o bien en la ciudad…, haciéndonos conscientes de nuestro interior.

Los estudios demuestran que tras 8 semanas de meditación, comienzan a observarse cambios físicos en el cuerpo: ritmo cardiaco, ondas cerebrales…

Mi propuesta es comenzar a iniciarte en este maravilloso camino, tener las herramientas básicas para realizarlo, alguna técnica o meditación guiada que te ayude hasta que adquieras la destreza suficiente como para soltarte y seguir tu camino.

Podemos buscar la manera que nos parezca más cómoda a ambas partes. Puede realizarse como un bloque de 4 sesiones de meditación. Una vez a la semana, o cuatro días seguidos. O buscamos la forma que más te convenga. No ofrezco algo ya cerrado. Si no completamente hecho a medida y para ti.